Orar es un hábito que debemos adquirir de pequeños. Enseñar a los niños pequeños a orar no es complicado. Para los pequeños es muy fácil hablar con Dios. Ellos hablan con él con facilidad, como se habla con un amigo. Pero tenemos que enseñarles la importancia de la oración .
Sería bueno preparar en su habitación un rincón en el que estén la imagen de Jesús y María, incluso alguna Biblia infantil ...
Esplicarle que Dios está en todos sitios, pero nosotros tenemos nuestro rincón especial para hablar con Él.
Se puede animar a los niños a que, todas las noches antes de ir a dormir, den gracias a Dios por cinco cosas buenas que les sucedió ese día. Esto acostumbra a los niños a terminar su día hablando con Dios, a ver las cosas buenas en vez de las malas, a desarrollar una actitud de agradecimiento.
Enséñeles el canto de algún salmo para alabar a Dios,o leer cada noche un poquito de la Biblia infantil, apoyandonos en las imágenes.
Cuando enseñamos a nuestros hijos a orar, les ayudamos a crecer en la esperanza y confianza, porque aprenden que nu nca están solos y aunque lleguen momentos difíciles, Dios está con ellos.
Las canciones de acción de gracias son alegres, ayudan a
los niños a reconocer el mensaje de Dios en los cantos.. Ej. “YO TENGO UN AMIGO QUE ME AMA”, "TENGO EN CASA A MI MAMÁ"...










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